Los fluidos son la sangre de todo sistema hidráulico, el aceite debe ser filtrado, analizado y cambiado y a pesar de todo esto, hay compañías que todavía sufren las consecuencias de tiempos muertos por reparación o cambio de bombas, válvulas, cilindros y juntas. Incluso el aceite nuevo contiene más de 75.000 partículas sólidas > 5 µ por 100 ml. Cuando estas partículas contaminantes circulan a gran velocidad y presión ocasionan desgaste por abrasión, fatiga y erosión.
Las partículas sólidas se multiplican continuamente, especialmente las partículas más pequeñas, son las más peligrosas y tienen la habilidad de pasar por los sistemas de filtración de la máquina causando daños muy graves, las bombas y servo-válvulas están calibradas para permitir el paso del fluido de 1-10 µ y como resultado de esto, son altamente sensibles a partículas sólidas. Los fabricantes de este tipo de elementos, estipulan que el aceite debe estar purificado a un nivel mayor de NAS 6 o ISO 15/12, para evitar problemas y alargar la vida de estos componentes.








